Episodio 17: Bairoletto, un bandido rural

¡Hola a todos y a todas! ¿Cómo están hoy? ¡Espero que muy bien, por supuesto! Bienvenidos a mi podcast. No olviden, por favor, poner me gusta si les ha resultado útil este episodio. Pueden también escribir comentarios o calificar con estrellas que eso ayudará muchísimo a la visibilidad del podcast. En este episodio les contaré acerca de un personaje muy conocido en la zona donde vivo. Muchas historias se cuentan aquí sobre Bairoletto, algunas de ellas las voy a compartir con ustedes. Introducción Juan Bautista Bairoletto es considerado un bandido, un ladrón, pero también un justiciero. En algunos casos se lo llama el Robin Hood de las Pampas. Nació en la provincia de Santa Fe, en Argentina, en el año 1894 en una familia de inmigrantes italianos. Cuando él era pequeño su familia se trasladó a la provincia de La Pampa para trabajar en una chacra. A los 20 años hizo el servicio militar, que –para los varones- era obligatorio en Argentina en esa época. Allí aprendió a usar armas de fuego, una habilidad que le sería útil después en el transcurso de su vida. Era un muchacho simpático y supo desde muy joven que la clave para poder seguir en la vida era mostrarse emprendedor. Tuvo varios trabajos: changarín, mozo, cuidador de plaza, alambrador y hasta comerciante. Changarín se refiere a un peón rural al que se contrata para hacer tareas menores. Bairoletto, era de contextura física menuda, estatura mediana, pelo rubio, con cutis blanco y ojos verdosos. Y lo que más impresionaba en él, según los que lo conocieron personalmente, era su mirada penetrante. Vestía bien a lo gaucho, chambergo y camisa negra, pañuelo blanco al cuello, bombacha de campo gris y botas o alpargatas negras, según la ocasión. El chambergo es un tipo de sombrero usado en el campo en esa época. La bombacha de campo es un tipo de pantalón utilizado por la gente de campo y que actualmente forma parte de la vestimenta típica del gaucho argentino. Bairoletto Se había hecho hacer dos tatuajes en los brazos: en el derecho el dibujo de una mujer, y en el izquierdo un triángulo que encerraba el número 13 con sus iniciales: J y B. Cuando tenía 24 años dicen que Bairoletto se enamoró de Dora y tuvo un romance con ella. El problema fue que un policía del pueblo también estaba interesado en esta mujer y este policía mandó a golpear, amenazar y apresar a Bairoletto. Tuvo que irse del pueblo por las amenazas que había recibido, pero antes de irse buscó al policía para vengarse y lo mató de un disparo frente a numerosos testigos. En ese momento Bairoletto comenzó a vivir en la clandestinidad, prófugo de la justicia y usando distintos nombres para ocultarse. Dicen que en esa época era el prófugo más buscado por la policía. Así comenzó la etapa de la vida de Bairoletto en la que se hizo conocido como “bandido rural”. Un bandido es un malhechor, un delincuente. Rural hace referencia al campo, es lo contrario a “urbano”. Entonces decir que Bairolletto fue un “bandido rural” significa decir que era un delincuente que cometía sus delitos en el ambiente rural, fuera de las ciudades, en pequeños poblados o en el campo. El caso es que Bairoletto comenzó a vivir una vida nómade, montado a caballo, perseguido por la policía y se convirtió así en el personaje mítico que hoy conocemos. Para quienes lo admiraban, lo que hacía Bairoletto eran actos de justicia: robaba a terratenientes, a millonarios locales y a empresarios. Dicen que también regalaba caballos a los niños para que no fueran caminando a la escuela. Recordemos que se trataba de grandes extensiones en la pampa argentina, donde ir a la escuela a veces implicaba recorrer varios kilómetros. Dicen también que Bairoletto recuperó chacras y tambos para los campesinos. Una chacra es un lugar en el que se cultivan hortalizas y también frutales. Un tambo es una propiedad en la que se crían vacas para obtener de ellas la leche. El proceso de obtener leche de una vaca se llama ordeñe. Entonces, tambo también se le dice al lugar donde se ordeñan las vacas. También afirman que Bairoletto regalaba alimentos a los más pobres. Por todas estas acciones es que este personaje se convirtió en el “Robin Hood de las Pampas” Después de un tiempo de esta vida nómade huyendo de la policía, Bairoletto quiso cambiar de vida, formó una familia con Telma y se fueron a vivir a Mendoza, otra provincia argentina. Allí vivió varios años hasta que alguien que lo conocía lo traicionó y lo denunció a la policía. Fue atrapado en 1941 en una emboscada policial. Una emboscada es la ocultación de una o varias personas en una zona retirada para atacar por sorpresa a otra. Entonces, sucedió que un grupo de policías se ocultaron en los alrededores de donde vivía Bairoletto con su familia, atacaron con armas y en esa situación fue muerto. Los policías dijeron que ellos habían matado a Bairoletto, pero años después su esposa Telma contó que él decidió suicidarse antes de ser atrapado. A continuación, les leo lo que Telma, la esposa de Bairoletto contó unos años más tarde sobre el día de la emboscada: “Mi marido estaba acostado en calzoncillos largos. Él ha sentido ruidos y se ha levantado. Yo cuando me despierto, él estaba en la puerta tirando. Tiró un solo tiro, fue el que le pegó a Paetta en el abdomen y no tiró más porque si no, matan a los empleados que tenía allí y entonces él, cuando ha visto que todo estaba rodeado, no hace más que volver la mano y pegarse un tiro aquí (se señala la mejilla izquierda). Él se suicidó (…) Eso lo he visto yo con mis propios ojos, yo lo he visto con la pistola, con el arma de él se suicidó. Entonces él, medio de espaldas se ha ido cayendo, cayendo por la muralla de una cocinita como de tres metros” Además del valor del testimonio en sí mismo, pueden notar en el mismo la utilización de diferentes tiempos verbales: presente, pretérito perfecto simple, pretérito perfecto compuesto, por ejemplo. Telma Cevallos, la viuda de Bairoletto, crió con mucho sacrificio a sus dos hijas, quienes estudiaron, con el tiempo se casaron y le dieron 9 nietos. Después de su muerte, Bairoletto fue velado en la ciudad de General Alvear y a su funeral asistieron miles de personas llegadas desde varias provincias. Actualmente, en el cementerio de la localidad se levanta un pequeño mausoleo que se convirtió en un santuario popular. Allí nunca faltan flores frescas, velas ni gente de todas las edades con pedidos de ayuda convencidos que ante sus plegarias produce milagros. La pared de la tumba está cubierta de placas de aquella época y actuales, que expresan agradecimientos por los pedidos concedidos y de la cruz cuelgan toda clase de objetos (escarpines, medallas, etc.). Hace unos años atrás se reconstruyó su rancho gracias a los aportes del municipio local que adquirió el predio y es el lugar elegido para recordarlo, llenándose de gente tanto en su aniversario de fallecimiento como en su fecha de nacimiento, días en los que se celebran grandes fiestas criollas. En Argentina hay varios santos y santas populares que son reconocidos por representar distintos valores o por haber realizado algún milagro. Están, por ejemplo, el Gauchito Gil, la Difunta Correa, la Telesita y tantos otros. La religiosidad popular se manifiesta en el culto a estos santos y santas populares con ritos y celebraciones que a veces reúnen prácticas provenientes del catolicismo y de las culturas de los pueblos originarios. Revisando lo que he escrito veo que hay algunos vocablos propios de este tipo de historias relacionadas con el campo, sus costumbres, sus vestimentas, etc. Si encuentran alguna dificultad en la comprensión, no duden en preguntarme, estaré complacida de responderles. Como siempre, encontrarán los enlaces para la transcripción y para mis redes en la descripción del episodio. Los y las espero en el próximo episodio ¡hasta entonces amigas y amigos! Spotify: https://open.spotify.com/episode/7jXJElwe6M1Z95dtawgCRu?si=6df8528f96564c3b

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