Episodio 8: estereotipos sobre los argentinos

¡Hola amigas y amigos! ¿Cómo están? Espero que muy bien, por mi parte yo me encuentro bien, disfrutando de esto que me gusta mucho hacer: buscar información y grabar un audio en español accesible para quienes están aprendiendo el idioma. Si han escuchado otros episodios anteriores, sabrán que soy argentina, que vivo en la provincia de Neuquén, en la Patagonia argentina. En estos días está haciendo bastante frío por aquí, así que el clima también me acompaña para hacer actividades en el interior de mi casa. Por otra parte, en mayo, más precisamente el 25 de mayo en Argentina festejamos el día de la Revolución de Mayo, es decir cuando los patriotas, en el año 1810, decidieron formar un gobierno propio y dejar de depender de la corona de España. No sé cómo será en sus lugares de origen, pero aquí, todas las celebraciones van acompañadas de abundante comida y, para el caso de las fiestas patrias, solemos comer asado (carne de vaca asada a la parrilla), empanadas (una especie de pastel relleno de carne con cebolla) y también locro que es un guiso de porotos, maíz, carne (de vaca y de cerdo), zapallo y cebolla. En un próximo episodio prometo comentarles acerca de cuáles son las comidas típicas de Argentina. Para este episodio he traído alguna información acerca de los estereotipos sobre los argentinos, porque sabrán seguramente que, así como hay estereotipos acerca de personas de origen francés, inglés, español, norteamericano o chino (por nombrar algunos), así también los hay sobre los y las argentinas. Pero, ¿qué es un estereotipo? Según el diccionario, un estereotipo es una “imagen o idea aceptada comúnmente por un grupo o sociedad con carácter inmutable (inmutable quiere decir que no cambia a través del tiempo)”. Los estereotipos son ideas simplificadas, construidas socialmente acerca de otras personas o grupos sociales. Son exageraciones de conductas usuales de un grupo de personas. Esas ideas que se tienen acerca de las personas bien pueden ser verdaderas o falsas, pero se aceptan sin cuestionarlas. Muchas veces, los estereotipos se transforman en prejuicios que llevan a la discriminación de las personas. Seguramente ustedes conocen ejemplos de frases que muestran prejuicios hacia determinadas personas. Es un tema muy serio que no creo estar en condiciones de tratar en este podcast, sólo aclarar que todas las personas merecemos vivir en un mundo libre de prejuicios. Para el caso de las y los argentinos hay un estereotipo que nos identifica y que puede servirnos para reírnos un poco de nosotros mismos. Dicen que las y los argentinos somos muy “agrandados”, soberbios o prepotentes, es decir que somos muy egocéntricos o que nuestro “ego” es mucho más grande de lo que realmente somos. Hay muchos chistes relacionados con este tema, por ejemplo: "¿Sabes cuál es el mejor negocio? Pues, comprar un argentino por lo que vale y venderlo por lo que cree que vale" Tal parece que nosotros creemos que valemos más de lo que realmente valemos. Hace poco, el Papa Francisco, que es argentino, sorprendió a todos con este chiste: "¿Sabes cómo se suicida un argentino? ¡Se sube arriba de su ego y de ahí se tira!" Y así como estos, hay muchos otros chistes que también repetimos los argentinos para mofarnos un poco de nosotros mismos. Pero en realidad, debo hacer una aclaración, esa imagen tan difundida del argentino como vanidoso, agrandado y que siempre tiene la verdad sobre cualquier cosa, es una imagen que, dentro de nuestro propio país, es la que tenemos sobre los porteños. Porteños son en Argentina quienes viven en los alrededores del puerto de Buenos Aires, por extensión, decimos porteños a quienes habitan en la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores. Lo que usualmente se llama “interior” de Argentina sería todo lo que no es Buenos Aires, es decir, todas las provincias. ¿Hice mucho lío con la explicación? Bueno, lo que quiero decir es que Argentina es un país muy extenso y con muchísimas diferencias sociales y culturales en su interior, así que aquí también usamos estereotipos para referirnos a personas que habitan en las distintas regiones del país… Así, decimos que los porteños son agrandados, los tucumanos (de la provincia de Tucumán) ladrones, los de Santiago del Estero vagos, los cordobeses (de Córdoba) negros, y ¡muchos otros prejuicios más! Dicen que la idea de que los argentinos somos vanidosos o agrandados surgió a finales del siglo XIX cuando el país era una de las potencias más ricas del mundo y después, con las Guerras Mundiales, cuando Argentina se convirtió en “el granero del mundo” porque producía y exportaba gran cantidad de cereales siendo vista como un país rico. Ese momento coincidió con la creación del concepto de "argentinidad", ya que sucedió al mismo tiempo que llegaba una enorme ola migratoria que le daría, sobre todo a la capital del país, ese aspecto cosmopolita. Algunos dicen que esa sensación de superioridad argentina nace de la falsa ilusión de ser una extensión de Europa en América del Sur, Buenos Aires sería algo así como la “París del sur”, cuando en realidad somos un país latinoamericano. Sólo quiero agregar que esa idea de lo “argentino” supone negar la población afrodescendiente y también perteneciente a los pueblos originarios que forman parte de este país. Hay una forma despectiva de nombrar a las personas de tez más oscura que se empezó a usar cuando, buscando trabajo y una mejor vida, muchas personas del interior migraron a la capital del país. A esas personas se las llamó “cabecita negra”… como vemos, los estereotipos fácilmente se transforman en prejuicios y discriminación. A pesar de ser federal, Argentina es una de las naciones más centralizadas de América Latina. En la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores vive el 34% de la población total del país, allí se concentran las industrias, hay mejores transportes y servicios. Será por esa actividad industrial que los porteños dicen que en el interior del país son todos vagos que viven de los impuestos que pagan en la zona de Buenos Aires y Gran Buenos Aires. Acerca de esa situación de desigualdad en el interior muchas veces se dice que “Dios está en todos lados, pero atiende en Buenos Aires”. Este conocido refrán es común entre personas que viven en el interior del país pero que tienen que viajar a la capital para hacer un trámite o pasar obligatoriamente por Ezeiza para tomar un avión al exterior. Espero que les haya resultado interesante lo que hoy les he contado, por mi parte, me encantaría saber si conocen estereotipos acerca de sus países de origen y qué piensan de ellos. Me despido por hoy esperando encontrarles en la próxima. Como siempre, en la descripción del episodio te dejo el enlace para la transcripción. ¡Hasta pronto!

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