Episodio 14: agosto en Argentina
¡Hola a todas y a todos! Encantada de estar nuevamente aquí en “Aprendiendo español”. Hoy con un tema relacionado con el mes de agosto en Argentina: el día del niño o día de las infancias tal como lo conocemos hoy.
Introducción
Internacionalmente, el Día Universal del Niño se festeja el 20 de noviembre. Esta fecha fue establecida por la ONU en conmemoración de los aniversarios de la adopción de la Declaración Universal de los Derechos del Niño en 1959 y la aprobación de la Convención de los Derechos del Niño en 1989. En Argentina, en cambio, el día del niño se celebra en agosto… no digo una fecha exacta porque ha ido cambiando con el paso de los años y por diversos motivos. Primero fue el 7 de agosto, luego el primer domingo de agosto, después el segundo domingo de agosto y, desde el año 2013, el día del niño se festeja el tercer domingo de agosto.
Pero, ¿cómo fue que se instituyó en Argentina esta fecha?
La idea fue de un grupo de argentinos encabezados por Enrique Trucco, fundador de la juguetería Truquito que, a fines de la década del 50, junto a otros empresarios del sector, pensaron en el 7 de agosto como una jornada nacional dedicada a los juguetes y con un fin solidario, ya que juntaban donaciones para distribuir en hospitales, escuelas y orfanatos. Enrique Trucco, conocido como el “padrino del día del niño”, contaba que se juntaron un grupo de jugueteros y de gente que se dedicaba a la venta de golosinas y formaron una comisión. Ellos fueron al correo e hicieron imprimir una estampilla que decía 7 de agosto de 1959, Día del Niño. Para reunir estos juguetes y distribuirlos entre las distintas instituciones, la comisión organizaba cada año festivales y otros eventos en los que recibían donaciones.
La historia de Trucco con los juguetes había comenzado a una edad muy temprana, dado que era aún un niño cuando comenzó a venderlos en la calle. Al principio, ofrecía silbatos con forma de pájaros que, al llenarlos de agua y soplar, emitían un sonido “divertido”. En 1948 abrió su juguetería, que se llamó Truquito, la misma fue cambiando de domicilio, pero aún continúa funcionando en la ciudad de Buenos Aires y sigue siendo un negocio familiar.
Actualmente el nombre de la festividad ha cambiado y, en la mayoría de las publicaciones en los medios de comunicación ya no se habla de “día del niño” sino de “día de las infancias, esto se debe a la intención de dar un marco inclusivo en relación al género, ya que la palabra “infancias” incluye a niños, niñas, infancias transgénero y no binarias.
En mi caso particular, no tengo muchos recuerdos de regalos que haya recibido para el día del niño, creo que los regalos importantes los recibía el día de mi cumpleaños o el día de reyes, el 6 de enero. En el caso de mis hijos e hijas, mientras fueron pequeños recibieron algún regalo y, ya de adolescentes, solía regalarles algunas golosinas envueltas para la ocasión. Pero en ningún caso eran regalos muy costosos porque no hubiese podido solventarlos con mi salario de docente.
Si me pongo a pensar, creo que podría contar con los dedos de una mano los juguetes que tuve de niña: una muñeca de pelo blanco brillante con ojos móviles, un muñeco que parecía un bebé, un muñeco bebé más pequeño y un cochecito para llevar a pasear al bebé. Luego, también tenía otros juguetes que fabricábamos con mi hermano: autitos hechos con latitas de sardinas cuyas ruedas eran tapas de gaseosa (de coca cola) aplastadas con un martillo, también un carrito para bebé que hice con madera, ropa para las muñecas que confeccionaba con la ayuda de mi madre, una pelota de trapo hecha con medias viejas… ¡Y muchas otras cosas más! Porque teníamos tiempo y la imaginación no descansaba nunca.
Desde hace mucho pienso que el interés principal de esta festividad es comercial, los jugueteros esperan aumentar considerablemente sus ventas en esta fecha y hay mucha publicidad de ofertas y de juguetes novedosos en las redes y en los medios de comunicación. Eso no está mal, claro, implica movimiento del comercio, trabajo para los empleados, etc. Pero me parece que los juguetes están bien sobre todo cuando van acompañados de tiempo para jugar con los niños y las niñas, pero eso ya sería otro tema, ¿no?
Donde vivo hay distintas organizaciones que reúnen juguetes y realizan actividades en torno al día de las infancias. Este es el caso de los merenderos, un merendero es un lugar que puede ser una casa particular, un club, la sede de una asociación, etc. en el que algunas personas preparan la merienda cotidianamente para niños y niñas del lugar. La merienda es la comida que se toma a media tarde y que consiste, básicamente, en una bebida caliente (té, mate cocido, leche, etc.) y algún producto de panificación: pan, galletitas o lo que aquí llamamos “facturas” que son masas dulces con alguna confitura en la parte superior: dulce de leche, dulce de frutas, crema pastelera, entre otras. Los merenderos suelen contar con algún aporte por parte del Estado, pero en general se sostienen con el trabajo voluntario de quienes están a cargo y con donaciones de comercios o particulares. En la ciudad de Neuquén, buscando solamente en google, con una población de 290 mil personas, conté once merenderos. Seguramente son más porque en la provincia, en total hay más de 150 merenderos y comedores reconocidos y asistidos por el Estado. Muchos de estos lugares funcionan de manera muy informal, atendidos en general por mujeres que le dedican su tiempo y esfuerzo. Pero, ¿por qué hay merenderos siendo que cada niño o niña debería poder tomar la merienda en su casa?
Según un informe reciente de Unicef, en Argentina cada noche, más de un millón de niños se va a dormir sin cenar. El dato es nuevo y surge de una actualización del último informe sobre pobreza que difundió la organización. Además, se agrega que, en comparación a años anteriores, el número de chicos que saltean alguna comida por la situación económica aumentó. El documento anterior, difundido en junio, señalaba que había un millón de menores de 18 años que no realizaban alguna de las comidas a lo largo del día: esa cantidad, según indica el informe que acompaña ahora una nueva campaña de Unicef, pasó a ser de un millón y medio. Si además se incluye a los adultos que viven en esos hogares, la cifra alcanza los 4 millones y medio de personas. Sobre el tema, Unicef Argentina difundió un spot publicitario que está disponible en youtube y del cual, al final de la transcripción, les dejo el enlace.
Volviendo al tema del día de las infancias, decía que en los merenderos suelen organizar actividades para esta fecha. Preparan alguna merienda especial, juegos, cuentos y también suele haber regalos donados por la comunidad. En alguna oportunidad he participado como narradora junto a mi grupo en estas actividades.
Por otra parte, los organismos estatales, las iglesias y los clubes también suelen organizar eventos para las infancias: funciones de títeres, de cine y también actividades al aire libre. En síntesis, que el día de las infancias no pasa desapercibido para nadie, creo yo, porque también está la costumbre de saludarse entre personas mayores aludiendo al “niño interior” que habita en cada uno. En mi caso, he recibido en el día de hoy, domingo 18 de agosto, varios whatsapps de amigas que me desean un feliz día de mi niña “interior”. Nunca estará demás desear que sean felices los niños, ¿no?
Es así, como lo dice el escritor, actor y músico argentino Mex Urtizberea en este fragmento de un texto que le pertenece (al final de la transcripción les dejo el enlace para el texto completo dicho por su autor):
Que sean niños,
y no clientes de las compañías de celulares,
o vendedores de rosas en los bares,
o estrellas descartables de la televisión.
Niños, no limpiavidrios en los semáforos,
o botín de padres enfrentados o repartidores de estampitas en los subtes.
Que no sean niños soldados, los niños.
Que sean niños los niños, simplemente.
Que no sean foto de un portal pornográfico.
Que no sean los habitantes de un reformatorio.
Que no sean costureros en talleres ilegales de ningún lugar del mundo.
Que sean niños los niños, simplemente.
Que ejerzan en paz el oficio de recién llegados.
Que se los llame a trabajar con la imaginación o con lápices de colores.
Que se los deje ser niños, todo lo niños que quieran.
Y que los niños sean lo importante, que por ellos lleguen a un acuerdo los que nunca se ponen de acuerdo; que por ellos se dirijan la palabra los que no se hablan, que por ellos hagan algo los que nunca hicieron nada.
Que sean niños en su día. Que lo sean todos los días del año. Que sean felices los niños, por ser niños.
Inocentes de todo lo heredado
Hasta aquí he llegado por hoy, no olviden calificar con estrellas en spotify, eso me ayuda en la difusión del podcast o dar “me gusta” en youtube si ese es el caso.
Comenten por favor, me gustaría saber cómo es el día del niño donde ustedes viven ¡Hasta la próxima!
Spot de Unicef : https://www.youtube.com/watch?v=m3FZKn-gk78
Mex Urtizberea, que sean niños los niños: https://www.youtube.com/watch?v=_vlpH222ROE
Spotify: https://open.spotify.com/episode/3QzTsGwLHR9fvmwX74PvPh?si=cc35084038b84718

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